domingo, 28 de diciembre de 2008

Carisma


Vino triste como quien es engañado. Vino enfadado como quien es estafado. Esa languidez causo que su dolor se acrecentara. El payaso no hizo bien su numero, y la princesa enloqueció. No encontró razones para seguir en el circo y huyo. Había sido víctima de la peor de las pantomimas. Pero aún así la aplaudió. Adoraba a ese personaje que tantos momento gratos le hizo vivir, y en su interior así lo recordaba. Como un lobo a su presa, así una gran tragedia la acechaba. En quien había creído, la defraudo, y con su dolor empezó la agonía de lo que mas había amado. El amor que ella sentía era genuino, puro y abundante pero un error pudo mas, y el amor así decaía en el abismo para siempre. Es imposible volver de la oscuridad sin una mancha, cicatriz, o marca de las que quedan de por vida en el inconsciente, esperando su venganza, mientras mas pensaba, mas lágrimas caían. Mientras el payaso en su casa, ya sin maquillaje se culpaba por causar tanto mal, todo por una función mal presentada, todo por hacer sus proezas siempre al limite de perecer, y así su mente le daba la orden mas triste que podía escuchar, "Abre tu corazón, comienza a soñar, es un buen negocio, el amor es gratis, aprendiste la lección, no escales mas, libérate de estas cadenas, jala el gatillo, solo así el dolor terminará". Dejaba un sitio vacío y muy difícil de ocupar, pues su gracia y su sonrisa, no se perderían en la infinidad del tiempo. Ella volvió al circo después de un tiempo, esperando ver una presencia que jamas volvería, ignoraba que el numero había sido cancelado, pues el protagonista había desaparecido, y junto con el, todo su ángel y toda su gracia.

Niña No!


La niña que llevaba dentro se cegó en un capricho y su vida cambio para siempre. Lo había encontrado, por fin!. El sabia que, una sola palabra y tendría su voluntad en la palma de la mano, se sentía poderoso ante semejante tesoro. Le parecía increíble como la ceguera, invoca los fantasmas del olvido y penetra las mentes de quienes se vuelven débiles cuando beben el jugo del amor. La invitaba a un juego, al que ella, sin saber de que se trataba, acepto. Todo por el, todo por una mirada, todo por su confianza, todo por un sentimiento, todo por amor, aunque nunca supo que había perdido antes de empezar la partida, aunque se divirtiera poco, no perdía de vista su objetivo.
El sabia que su victoria, haría de ella, su perdición, aunque rápidamente se olvidaba de ello. Así lo indicaba el cruel destino,y así se lo indicaba su frío corazón. La victoria fue para uno de los dos, y la sombra de el, como quien se declara vencedor se hacia notar cada vez mas, riéndose a carcajadas en la obscuridad del abismo.
Un vacío en el alma de la niña comenzaba a aflorar, la semilla del dolor había sido plantada y la tierra regada. Derramo una lágrima, desperdicio un sentimiento único, y sufrió por no encontrar una verdadera respuesta que explicara la tontería mas grande que había cometido, ella sangraba por dentro, pues lo entregó todo, y con nada se quedó, desnudo su alma a él y la destrozó, se enamoró, algo que jamas había hecho, y aún así todo acabó. Su corazón le fue arrebatado con toda saña, dejándole un puñal clavado en su lugar, marca de un vil ladrón, que a carcajadas, su amor para siempre robó.

domingo, 21 de diciembre de 2008

Divina Sensación


Adentro y afuera se notaba su desazón, adentro y afuera sentía él, que su mundo se acababa, justo cuando menos se lo esperaba, e hizo caso a lo que siempre temió. Lo que no puedes tener, no lo puedes resistir. Cupido idiota se volvía a equivocar de tiempo y lugar, esposando la libertad como siempre hizo, y siempre hará. Es tan fácil confundir al amor con obsesión, como tan fácil cometer errores embarazosos y tan difícil se torna resolverlos. Carecía de experiencia en ese juego, pero aún así quiso jugarlo, y jugárselas. Otro camino mas para recorrer en busca de la felicidad. Quedó cegado cuando la conoció, pues ella era hermosa, mágica, y misteriosa, pensó, por no querer aceptar el flechazo del innombrable, quien nunca fue santo de su devoción, pero aún así avanzo y dio el primer paso en ese camino que estaría lleno de sorpresas, miedos, momentos y recuerdos. Ya no caminaba solo, como era su costumbre, aunque sentía alegría y pesar al mismo tiempo. Le parecía increíble que ella pareciera comprenderlo en todo. Ella era como un sueño, cuando la besaba sentía el perfume de una rosa y la suavidad de una sabana al tocar su piel, se perdía en lo profundo de sus ojos y la magia de su mirada. Así fue un largo tiempo en el que su carácter estaba adormecido por los ángeles del infierno en su interior. Él se sentía embriagado de felicidad, de tanta lujuria, o al menos eso creía en su mente.
Pero el tiempo pasó, sus diferencia se iban acentuando, y así, el amor empezaba a morir.
Con esa agonía y a mitad de ese camino que habían decidido recorrer, empezaron las dudas, las ambigüedades, el mirar rustico entre ellos, soberbias diferencias que salían a relucir, quedando atrás proyectos que se habían convertido en simples anécdotas. Los dos sabían que estaban a la misericordia del tiempo. Aunque ella seguía amándolo como en el día en que se lo dijo. Y su corazón así se lo indicaba, pero era tarde, los ángeles del infierno habían mostrado su rostro y reclamaron lo que una vez fue suyo. La decepción de ella era enorme, tan grande como la tristeza que sentía al saber que él, el amor mas genuino que había sentido en su vida, seria ahora solo un recuerdo, una herida que cicatrizaría dejando una marca, en su corazón, mientras lloraba lágrimas de sangre, fruto del dolor gigantezco, la desesperanza, y un grito mudo que en su garganta se atravesaba. Estaba destrozada y se sentía tan desdichada, casi miserable . Mientras, él, quien la había amado con todo su ser, buscaba la expliación en la profundidad de la noche sin poder encontrarla, y no se explicaba como después de haber perdido a su amor, tendría, como si fuera poco,que ser acusado de falsas infidelidades, y mentiras, productos del rencor, y la malicia, de propios y extraños, con lo cual sentía rabia de tener que negar tales cuentos. Mientras ella lloraba en su lecho por esa maldita jugada que el amor le había hecho tan elocuentemente dejándole su corazón en soledad..
Los dos pensaban que a veces el amor es tan maravilloso como injusto, y tan paradójicamente, extraño, que se vuelve peligroso, y eso lo hace tan poderoso que es imposible no caer en él. Lección aprendida en el amor deséales suerte.

martes, 16 de diciembre de 2008

Odisea




La noche era tan profunda que hasta me confundia mi propia inseguridad con el temor que me acechaba, caminando solo y sin parar tratando de llegar lo mas pronto posible, cualquier ruido por mas lejano que se sintiera llamaba mi atención y mi estado de alerta se acentuaba cada vez mas, las veredas parecían el doble de largas y al llegar a cada esquina cuando miraba hacia ambos lados la niebla no me dejaba ver mas allá. Mejor me prendo un cigarrillo me dije, haber si me tranquiliza un poco, creo que tardé como 5 minutos en poder prenderlo pero lo logré. Sigo caminando con la tranquilidad ausente de que, sé que cada vez me falta menos. Camino con ese temor que casi siempre nos toma por sorpresa, con la cabeza gacha aunque mirando siempre hacia adelante y a ambos lados casi en el mismo segundo. Esto no puede seguir así, la noche no nos invade como el temor, las sombras son inofensivas, y los ruidos nos alertan, pero nada de eso nos lastima. Que bueno solo incontables metros para llegar a casa, tiro mi cigarro a la zanja con la alegría que deshace el miedo quien se hacia sentir como una presencia. Ya veo luces que me resultan mas familiares, sé que estoy a salvo pero también se que otra odisea igual a esta me estará esperando mañana, junto con la noche que apaña y encubre todos mis miedos , como si se divirtiera conmigo.