
Y así es que un suspiro resumía su desahogo, ella volvía a sus brazos, y después de tanto tiempo, la música comenzaba a tener sentido otra vez, cual melodía desnudaba su felicidad. Había sido demasiado, pero no perdió las esperanzas de volver a sentir ese fuego entre ellos al abrazar. El era todo para ella, era todo lo que una vez soñó, sus ojos, su cara, sus cabellos, y su ángel eterno que residía en su mirar, la hicieron esclava de sus besos y abrazos.
Volviéndose indiferentes a prejuicios, de propios, de extraños, y de los mas cercanos, el amor reinaba en sus corazones enamorados, el amor conquisto sus almas uniéndolas para siempre, salvándolas de la daga que la duda trata de clavar, para que la incertidumbre destruya la confianza que, muchas veces vieron en sus miradas. Su complicidad con el amor, trajo a su mesa, el mas grandioso banquete. Trajo a su cama, la furiosa pasión entre sus cuerpos. Y trajo a sus vidas, los sueños, esos que cumplieron tan facilmente, y que la felicidad se ocupaba de argumentar. La alegría de gozo era tan infinita, y el amor los bendijo, por esa confianza que los unía cada vez mas, y los abrazaba al regocijo del corazoncillo, a quien juntos dieron vida. Sus vidas llenas de amor, y el amor dando vida.
Volviéndose indiferentes a prejuicios, de propios, de extraños, y de los mas cercanos, el amor reinaba en sus corazones enamorados, el amor conquisto sus almas uniéndolas para siempre, salvándolas de la daga que la duda trata de clavar, para que la incertidumbre destruya la confianza que, muchas veces vieron en sus miradas. Su complicidad con el amor, trajo a su mesa, el mas grandioso banquete. Trajo a su cama, la furiosa pasión entre sus cuerpos. Y trajo a sus vidas, los sueños, esos que cumplieron tan facilmente, y que la felicidad se ocupaba de argumentar. La alegría de gozo era tan infinita, y el amor los bendijo, por esa confianza que los unía cada vez mas, y los abrazaba al regocijo del corazoncillo, a quien juntos dieron vida. Sus vidas llenas de amor, y el amor dando vida.

