miércoles, 4 de enero de 2012

El Principe Coronado


"Miente, como si me dijeras la verdad mas sincera!!! Miente, como lo haz hecho todo este tiempo, saca así todas tus penas, y por fin libérame de este dolor, ahora y para siempre!!!" ...
Llevaba tiempo sin conocer la verdad de sus actos, y aun así no dudo ni un solo minuto de ella, y el descabellado final para su corazón, pues siempre quiso verla como a la mujer mas hermosa del mundo, en todos sus aspectos, pero la verdad era que su amor, era tan siniestro y falso como las promesas de una vida juntos que una vez se hicieron, y con sangre sellaron. La traición se hizo una compañía habitual del dolor en sus oscuras noches, y helaba sus sabanas hasta adormecerlo, para vivir en un sueño que quizás, la piadosa muerte quisiera sanar, y a su manera protegerlo de esa terrible sensación que en cada latido, su corazón manifestaba y se percibía defraudado por su par.
Recuerdo imborrables que permanecerían en su memoria hasta su ultimo aliento, risas perdidas en el olvido, y gritos desgarradores que dieron forma a un amor enfermo y suicida, merodeaban en su mente y daban forma a ese sueño tan profundo que desembarco en la orilla de su ultima falacia, despertando sobre las húmedas sabanas, en el ultimo amanecer que la vería como su prometida. Pero infortunadamente la ira se hizo presente en la mañana siguiente, y se juro no volver a sufrir por quien quien sufrir no le consideraba, ni un ápice de respeto.
Hacia un tiempo el amor había abandonado su hogar, su cama, su mirada, su vida. Era tiempo de poner fin a todo eso y así fue que se armo de coraje, y entre dientes la despertó, mientras el sol se ponía, uso meticulosamente sus palabras y ni una lágrima recibió, pero no le sorprendería para nada. A la noche siguiente, la soledad lleno el vacío que ella había dejado, como así la tranquilidad consigo mismo estaba plena, quizá con dolor, pero con verdad también, y su vida seguiría su curso, tan vital como el amor que estaba dispuesto a encontrar, un amor verdadero, sincero, y tan real como letal.

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